- La versión 31 del Festival, cerrado por Julio Nava y Doctor Krápula, demostró la vitalidad del sector cultural de Palmira con una variada programación, asistencia masiva e importante intercambio con artistas internacionales de Cuba y Ucrania.
Palmira, Valle del Cauca . – La ciudad de Palmira concluyó con éxito su versión número 31 del Festival de Las Artes Ricardo Nieto, un evento que reafirma su lugar como una de las apuestas culturales más dinámicas y variadas del Valle del Cauca. El cierre, a cargo de los íconos del rock colombiano Julio Nava y Doctor Krápula, puso el “broche de oro” a una semana llena de arte.
La noche final fue inolvidable para los amantes del rock. Julio Nava, visiblemente emocionado de tocar “en casa” por ser Palmira el lugar de nacimiento de su banda Santa Sangre, interpretó éxitos como Tú y No se me acaba la sed. Por su parte, Doctor Krápula hizo “temblar el recinto” con temas como La fuerza del amor y Exigimos, agradeciendo al “público espectacular” de Palmira. Ambos artistas destacaron y agradecieron al alcalde Víctor Ramos por ofrecer estos espacios de calidad y acceso gratuito a la comunidad.
Un Festival que Dinamiza el Territorio
El éxito de la multitudinaria asistencia y la riqueza creativa de la programación evidencian la efectividad del programa Culturízate, proyectado en el Plan de Desarrollo 2024-2027 de la administración del alcalde Víctor Ramos.
El Festival Ricardo Nieto, que lleva el nombre del poeta local y nació en la Casa de la Cultura, se consolidó como un espacio que:
Acoge la Diversidad: Incluyó artistas locales, nacionales, emergentes e invitados internacionales.
Impulsa el Intercambio Cultural: La agenda del viernes, por ejemplo, contó con talleres, teatro, galería de arte a cielo abierto y la participación de artistas cubanos, cuya fusión de tradiciones fue reconocida, y la exposición de la artista ucraniana Olesya Dzhurayeva.
Fomenta la Tradición: El preámbulo en el Teatro Materón incluyó la presentación de los Hermanos Calero acompañados por un semillero de artistas que cultivan la música andina colombiana.
El balance final para la ciudad es altamente positivo, demostrando que Palmira posee un sector cultural activo, diverso y en constante crecimiento, logrando nutrir los procesos creativos locales a través del intercambio con nuevas expresiones y tradiciones internacionales.