La Organización Mundial de la Salud continua su vigilancia con el fin de que los países ejerzan un control efectivo ante la presencia de la enfermedad
Ginebra, Suiza . – La fiebre amarilla sigue causando brotes graves, lo que pone de manifiesto la necesidad de adoptar medidas de control eficaces y de una vigilancia epidemiológica continua.
La fiebre amarilla, es una enfermedad viral transmitida por mosquitos que representa una amenaza significativa para la salud pública en las regiones tropicales de África y América del Sur, a pesar de poder prevenirse mediante la vacunación, sigue causando brotes graves, lo que pone de manifiesto la necesidad de adoptar medidas de control eficaces y de una vigilancia epidemiológica continua.
La Eliminación de las Epidemias de Fiebre Amarilla (EYE) es una iniciativa mundial de múltiples asociados destinada a eliminar las epidemias de fiebre amarilla. Si bien se esperan casos esporádicos en zonas endémicas, los brotes deberían disminuir a medida que avance la Estrategia EYE. A pesar de los esfuerzos de vacunación en curso, siguen apareciendo casos de fiebre amarilla en varios países de África, incluidos aquellos sin casos recientes, como Burkina Faso y Liberia. En ciertos contextos, los casos tienen el potencial de provocar una epidemia. Para evaluar con precisión este riesgo, son necesarias investigaciones epidemiológicas y entomológicas exhaustivas sobre el terreno. Los desafíos en la realización de estas investigaciones dificultan la capacidad de evaluar con precisión este riesgo.